Vivencias alrededor de un elixir rojo
Parte 1 de 3

Sandra, mujer de veintitrés años, actualmente además de laborar durante el día, está estudiando por las noches en la universidad, es poco el tiempo que le queda para atender otras facetas de su vida. La prioridad y todo su enfoque se dirige a avanzar exitosamente en lo académico y escalar posiciones en su empresa. Visualiza constantemente los proyectos y metas a cumplir hasta llegar a la gerencia internacional de su área. De vez en cuando uno o dos sábados al mes, sale unas pocas horas a divertirse con su compañera de apartamento.

Está feliz de que su periodo menstrual sea irregular, no lo añora para nada, y durante su menstruación que pasa casi imperceptible para ella y sus compañeros de trabajo, pues no hay dolor, ni cambios de humor, menos incapacidades laborales. La única precaución que tiene Sandra quince días al año, porque en promedio solo menstrúa tres veces, es de evitar usar prendas blancas en su oficina, por si acaso, siempre dispone de vestuario adicional en su carro por si se “mancha”, no tiene la fortuna de sentir a modo de aviso ciertos dolorcitos que anuncian la llegada de su regla.

Esta última situación ha llamado ingentemente la atención de su amiga Paola, quien tiene treinta y seis años, podríamos hablar de todas las actividades en las que participa y aún la lista sería interminable, aún tiene por confirmar su participación a varios eventos. Es soltera, hace ya varios años se convirtió en profesional, justo antes de iniciar un posdoctorado, participó en una asesoría de autoconocimiento donde reflexionó sobre ello, desencadenando su desistimiento de tal decisión y a la fecha, no se arrepiente de ello.

Su vida gira en gran parte, en torno a la interpretación que hace mes a mes de su ciclo menstrual, es especialmente feliz cuanto menstrúa en luna llena, son cuatro días que disfruta a plenitud, varias de sus amigas, incluso Sandra, aún siguen asombrándose de cuán rigurosa es ella, la ven como una especia de adoradora a la “diosa líquida roja y nada amigable de la ropa blanca” que daña las salidas y aplaza los planes románticos; caracterizada además por cólicos y ausencias laborales y académicas.

Leer 2a. parte de esta historia

 

Diana Muñoz Daza

Apasionada del periodismo

Escribe sobre diversos temas femeninos

Cofundadora de Organización Soymujer.co

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