
Julio 21 2025
El lenguaje y el uso consciente de las palabras han sido motores clave en la evolución y el crecimiento del ser humano desde tiempos ancestrales. Sin embargo, rara vez prestamos atención a lo que decimos – y mucho menos a cómo lo decimos -. Diferentes estudios señalan que diariamente utilizamos más de siete mil palabras y en nuestra mente albergamos más de 25 mil pensamientos, y que después de poner en palabras cada uno de nuestros cuestionamientos, es más fácil asimilar y entender nuestras propias preguntas.
La cuestión es entonces, ¿cómo utilizar todo nuestro mapa lingüístico para impulsarnos en lugar de limitarnos? En lengua guaraní, por ejemplo, ñe’ẽ significa “palabra” y también significa “alma”, de esta manera el lenguaje y las palabras que empleamos también moldean, transforman y construyen la realidad que habitamos, incluso cuando hablamos desde lo que sale del alma.
- Las palabras como semillas del potencial humano
Las mujeres hemos estado sujetas a las demandas externas y durante muchos años nos han eclipsado los juicios laborales, corporales e incluso familiares. Nos enseñaron a hablar y a escribir, pero no nos enseñaron a reconocer el poder que se encuentra en cada palabra que sale de nosotras, sobre todo, cuando hacemos referencia a nosotras mismas.
Desde la programación neurolingüística, las palabras pueden sembrar desde confianza, motivación, alegría, seguridad hasta miedo, malestar, insatisfacción, carencias, entre otras. Es por eso que cuando somos conscientes de nuestro lenguaje, comenzamos también a transformar nuestra realidad tanto interna como externa.
Si bien es cierto que cada persona, así como lo menciona la escritora española Silvia Adela Kohan, -en su libro Escribir para Sanar-, tiene un banco de palabras preferidas y al mismo tiempo, interpreta las palabras según su historia personal y su ideología, entonces según interpretes lo que dices, así también eres.
Dicen que todos nuestros sentidos se ponen en marcha a través de las palabras, así que te invito a responderte estas preguntas desde tu voz más auténtica:
- ¿Cómo te hablas cuando cometes un error?
- ¿Qué palabras usas para describir tus logros?
- ¿Cuáles son aquellas palabras que sientes que te elevan o te apagan?
No hay mejor manera de potenciarnos que reconocer aquello que nos eleva o nos apaga.
- Cambia tu diálogo interno y da el salto cuántico
El potencial humano florece cuando nos hacemos más flexibles con nosotras mismas y nos volvemos menos vulnerables a los caprichos de los demás. Transformar nuestro diálogo interno equivale a reivindicar como propios cada uno de los acontecimientos de nuestra vida, para podernos pertenecer a nosotras mismas desde orillas más compasivas, amorosas y luminosas.
Cuando cambiamos nuestro diálogo interno, estamos enviando mensajes al Universo, Cosmos, Cielo o como lo quieras llamar, diciendo que estamos preparadas y dispuestas a recibir sabiduría, inspiración y abundancia. Utiliza tu propia base de datos, filtra las palabras que ya no resuenan contigo y con lo que quieres, y empieza a utilizar aquellas que sirvan como trampolín hacia tu propia vida extraordinaria.
Recuerda que en el mundo nada se detiene, que todo avanza cada vez más rápido y depende de ti moldear tu propia realidad.
🧏♀️Dice Susan Jeffers: “Nos han enseñado a creer que negativo equivale a realista y positivo equivale a poco realista” ¿Y si mejor le damos la vuelta?
Autora Yadi Mendivelso O.
Voluntaria Literaria en Soymujer. Escritora y mentora
IG: yadi.mendivelso Fb: Yadi Mendivelso Osorio